José Luis Cava, analista independiente, ha afirmado que “los niveles de pesimismo van aumentar”. Para justificar esta afirmación, ha razonado que si nos centramos en la encuesta que hacen todos los inversores individuales, los resultados son reveladores, tan sólo el 21 por ciento de los encuestados muestran una mirada de los mercados alcista. Según Cava, existe un pesimismo significativo.
El indicador de Wall Street SP&500 ha mostrado esta semana pasada un movimiento llamativo. La causa hay que buscarla en el pasado miércoles, donde el SP500 giró bruscamente a la baja cuando se acercó al nivel de los 1.340 puntos. Este giró se había producido un después de la mayor subida del índice en 5 años. Ahora se dirige a la zona del 1.270 puntos, un nivel de soporte significativo ya que se corresponde con los niveles mínimos del mes de enero.
Si nos fijamos en el índice VIX de volatilidad, que mide la volatilidad del SP&500, el pasado viernes hizo un máximo en 32,89, superó la resistencia de 29, lo más probable es que se produzca un crecimiento ostensible durante esta semana. En cuanto el VIX toque los 39 puntos o se fije muy próximo a él, estaremos entonces en una zona de suelo. No obstante falta por desplegarse a corto plazo una onda a la baja. Hay que tener en cuenta que aunque los indicadores estén sobre vendidos, la línea de avance-descenso está muy débil, y por tanto, junto al pesimismo extremo que se vive en los mercados, el VIX llegaría a los 39 y se produciría un gran rebote.
Probablemente en la sesión bursátil de este lunes, según los datos del Globex, el SP&500 pierda el nivel de los 1.270 puntos, hasta los niveles de los 1.250 puntos, donde según el analista independiente afirma que habría que buscar un rebote.
Según Cava, Bernanke está en un estado de pánico, y que en un momento dado el G-7 anuncie, igual que hasta ahora, medidas severas para ayudar al sector financiero y plantear un plan coordinado de choque para ayudar a una apreciación dólar, provocando una posición muy fuerte frente al euro y al yen, entonces se produciría una reacción en cadena donde los precios del petróleo y el oro disminuirían.
Estamos cerca del suelo, donde aún falta un tramo a la baja que lleve al VIX de Volatilidad hasta los 39 puntos, y entonces ocurriera un gran rebote. En el mercado español, el Ibex-35 seguiría la tendencia del SP500 y el DAX. Prácticamente el comportamiento que tiene el selectivo español es muy parecido al resto de los indicadores.