Muchos de ustedes recordarán a Harry Schultz, uno de los más veteranos editores de newsletters de EEUU, que en febrero anunció el Apocalipsis en los mercados: “Un tsunami financiero se nos viene encima”, decía entonces. El tsunami no ha llegado todavía y el mercado ha recuperado desde entonces, pero él se mantiene en sus trece. La novedad es que ahora dice a sus lectores cómo pueden evitar que el desastre les arrastre.
“Los tontos de la prensa van a acabar breados y emplumados”, asegura que le ha dicho un amigo suyo. Unas palabras duras, pero estamos en tiempos sin precedentes, salvo que nos remontemos a 1719, cuando John Law, un francés, creó la mayor burbuja de la historia, que dio paso al mayor estallido de la historia… Las similitudes son increíbles, extraordinarias. Casi destruyó su país, que retrocedió 80 años, lo que le dio a Inglaterra el liderato financiero (¿como China hoy?).
Mantener intactas las posicionesAhora bien, Schultz asegura que hay formas no para evitar la catástrofe (que es inevitable), sino para perder menos que “el rebaño” y mantener más o menos intactas las posiciones. Se trata de comprar activos como divisas estables, metales y bonos gubernamentales, y evitar bancos y países de alto riesgo. Pero eso implica, en los próximos 10 años, entrar y salir de las inversiones, ya que los movimientos de precios serán drásticos, a su juicio. “Comprar y mantener no funcionará en ningún área, ni siquiera en el oro”.
Respecto al metal, se muestra bastante más cauteloso que hace unos meses por razones macroeconómicas: la actual estanflación no está cursando con una inflación tan alta como la que él esperaba, sino que hay señales de que “la deflación es la fuerza más poderosa, gracias a la caída de las casas, los beneficios empresariales, las cotizaciones, los salarios, así como la subida de las quiebras, de los impagos y la desaparición del crédito”. Y si China retrocede, será la mayor fuerza deflacionaria.
No mantener grandes posiciones de oroPor todo ello, ya no recomienda mantener grandes posiciones en oro, sino vender para recomprar a mejor precio en la corrección actual, que puede llegar a 500 dólares por onza. Eso sí, recomienda mantener una posición nuclear en el metal como punto de referencia, cuyo tamaño debe decidir cada inversor. También recomienda una exposición de entre el 8% y el 10% en valores no relacionados con el oro, como alimentos, fertilizantes, equipamiento ganadero, productores de petróleo y gas, acero y energías alternativas.
Es fácil reírse de esta visión apocalíptica. Pero quizá se lo piensen dos veces si saben que Schultz acumula una ganancia del 0,82% en los últimos 12 meses frente a una caída del 5,76% para el Dow Jones Wilshire 5000 (el índice más amplio de Wall Street). Es decir, Schultz gana mientras que el mercado pierde. A tres años, su rendimiento anualizado es del 31,76% frente al 6,37% del índice. Es para tomárselo en serio, ¿o no?

